FIRMA, UN ESTUDIANTE
FIRMA, UN ESTUDIANTE
No busco convencer de nada: solo escribir con claridad y decir lo que veo.
Del derecho a la política: la inercia de una generación
El problema ya es ineludible. Al momento de la redacción de esta columna, se imprimen las boletas de una elección olvidada e ignorada, como el resto de experimentos pseudo democráticos, con sello de cuarta. A su vez, los impactos económicos y sociales, en especial los referentes a nuestra política exterior, empiezan a manifestarse como un llamado de atención. Se avecina una crisis institucional sin precedentes: desprestigio, incertidumbre jurídica, erosión de la transparencia y un cinismo político normalizado que se burla de los ajustes improvisados a su proyecto. ¿Comportamientos egoístas, deshumanizados, desilusionados, ignorantes o irresponsables? ¿Un poco de todo?
Militancia resignada
Nos encontramos en las vísperas de nuestra fiesta democrática; los telones se han cerrado, las casillas están por abrirse y las promesas por olvidarse. Los indecisos, que nunca son pocos, han cobrado particular relevancia en las elecciones venideras. Los resultados, como muchas veces en la historia de este país, parecían vislumbrarse meses antes de comenzadas las elecciones.